El papel de la fabricación aditiva en la cuarta revolución industrial" (Parte I)

El papel de la fabricación aditiva en la cuarta revolución industrial" (Parte I)


Debemos entender el concepto de Fabricación Aditiva como el proceso de fabricación física de cualquier modelo digital, mediante la adición/incorporación de material de forma secuencial en planos o puntos del espacio. Es decir fabricación capa a capa de modelos tridimensionales digitales.

Esta definición está adaptada al entorno digital y al momento histórico en el que nos encontramos, pero hemos de tener claro que la Fabricación Aditiva forma parte de la historia ancestral del hombre, desde el momento en el que los primeros fabricantes/artesanos unían trozos de barro y arcilla para construir los primeros “cacharros” y “utensilios” de cerámica.

Visto desde un punto constructivo, este concepto de Fabricación Aditiva también puede encontrarse en la construcción de los primeros “edificios” colocando bloques de piedra o adobe, capa a capa para formar paredes y construcciones sólidas, modelo que se ha conservado hasta nuestros días.

Entrando ya en un entorno y contexto más actual, podemos decir que la Fabricación Aditiva entendida como tal nace en el año 1981 de la mano de Chuck Hull y su proceso de fabricación en resina o Estéreo Litografía Láser, es decir, con un láser de UV, consiguió polimerizar la resina situada en un recipiente que reaccionaba, se solidificaba, con la que logró formar y fabricar la primera pieza plástica por Fabricación Aditiva (capa a capa).
Posteriormente y tras expirar el plazo legal de la patente del invento del Sr. Hull, podemos decir que realmente se inicia la revolución en la Fabricación Aditiva y sobre todo la democratización de un proceso productivo hasta la fecha al alcance de unos pocos, sobre todo empresas con alto poder y capacidad de compra.
Este nuevo movimiento que nace en UK, tiene como objetivo, el sueño de alcanzar y ver, máquinas haciendo/replicando máquinas, dando nombre al movimiento que define este concepto y que se denominó “REPRAP”. El autentico culpable de formar parte de la cuarta revolución industrial.
Esta afirmación puede parecer en un primer momento pretenciosa y poco fundamentada, pero nada más lejos de la realidad.
El movimiento REPRAP (CLONEWARS) en la comunidad española, facilitó el acceso de este conocimiento a una comunidad de nuevos “artesanos” ahora denominados “makers” que desarrollan, promueven y sobre todo comparten su conocimiento, experiencias e ilusiones, catapultando lo que en un principio se denominó “impresion3D” al lugar que ahora ocupa dentro de la “Cuarta Revolución Industrial”.

Esta nueva comunidad de fabricantes, artesanos digitales, encontró en la fabricación aditiva (Impresión3D) una herramienta fundamental en el desarrollo de sus proyectos, en la ampliación de su conocimiento y sobre todo, y a mi modo de ver, una capacidad de cooperación entre miembros de esta comunidad hasta el momento impensable. En otros palabras, cientos de personas interesadas en el desarrollo y difusión de esta tecnología que abarca desde la ingeniería electrónica, la mecánica y la programación, todos ellos dispuestos a colaborar de forma “DESINTERESADA” con el mero objetivo de difundir y compartir el conocimiento.
Programación sobre “arduino” para el control de nuestra máquina, programación en “Python” de aplicaciones para el procesado y gestión de piezas. Desarrollo de “Shields” o escudos para arduino y /o raspberry, con el fin de facilitar la interconexión de los elementos que componen las máquinas de impresión. Todo un germen que en cuestión de poco más de 10 años ha colocado la Fabricación Aditiva como un elemento fundamental en el desarrollo de la Cuarta Revolución Industrial.

Este germen ha permitido que el año 2017 la penetración de la Fabricación Aditiva con metal (DMLS) por medio de un sistema de fundido del metal por láser, sea de las más altas de la historia de los procesos de Fabricación Aditiva, y no solo para el desarrollo de prototipos como en un principio se acotó su uso, ahora es posible pensar, diseñar y FABRICAR piezas y modelos imposibles, que son funcionales para todo tipo de usos y destinos. De hecho este mismo mes de Abril se cumplen 10 años del implante de la primer prótesis de cadera, realizada por fabricación aditiva con aleación de titanio.

Este es otro punto relevante, muchos sectores industriales, en un primer momento consideran la Fabricación Aditiva como una “commodity” exclusiva para el desarrollo de prototipos rápidos y modelos de tiradas cortas sin altos requerimientos físicos y/o funcionales, pero el tiempo les ha quitado la razón y está demostrándose que se pueden desarrollar elementos complejos, geométricos o no geométricos operativos y funcionales con diferentes tecnologías y materiales.

La fabricación aditiva ha pasado de ser una simple herramienta para la definición y verificación de nuevas piezas y diseños, a ser un proceso de producción industrial de piezas funcionales integradas en las empresas más visionarias y proactivas al proceso de digitalización de la Industria 4.0.

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