El papel de la fabricación aditiva en la cuarta revolución industrial" (Parte IV)
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Para
terminar, lo que se puede considerar una de las mayores fortalezas de
la Fabricación Aditiva, su comunidad de Makers o artesanos
digitales, que dan soporte a una tecnología en constante expansión
y del que orgullosos de sus máquinas, de sus diseños, no ponen
límites a compartir el conocimiento y sus experiencias para que día
a día la comunidad crezca y se nutra de un conocimiento global que
beneficia a todos, independientemente del segmento social o colectivo
al que pertenezcan, permitiendo un grado de crecimiento tecnológico
no visto hasta la fecha. Una comunidad que no ve ningún riesgo en
compartir conocimiento y mucho menos, el que las máquinas en el
futuro, ocupen sus puestos de trabajo. La extensa comunidad de
makers, trabaja para expandir este conocimiento patrimonio de la
humanidad, conviviendo con máquinas y robots que nos hacen la vida
más sencilla.
La
Fabricación Aditiva ha democratizado la construcción de cientos de
productos, liberando las mentes inquietas y dando alas a los
inventores, diseñadores y ciertamente genios, que todos los días
crean objetos imposibles y soluciones ingeniosas a nuestras
“soluciones a resolver” día a día.
A
pesar de lo cual, seguimos estando a remolque de otros países que
han apostado de manera más firme por la incorporación de la
Fabricación Aditiva a su tejido industrial, bien como herramienta,
casos concretos y relevantes son SpaceX, Bugatti, Volkswagen
Portugal, o bien en el desarrollo y fabricación de dispositivos de
fabricación como 3DSystems, Stratasys, HP, siendo líderes con las
constantes y revolucionarias innovaciones que se presentan en el
sector, prácticamente todas las semanas y de las que afortunadamente
podemos sumarnos como un miembro mas de la comunidad “Maker”.
Si
bien, si queremos formar parte de la Cuarta Revolución Industrial
como tractores e impulsores y no como meros espectadores que se suman
a la corriente que marca el resto, han de plantearse retos más
ambiciosos a la hora de posicionar a nuestro país como uno de los
referentes en la Fabricación Aditiva, apostando desde las
administración por la puesta en valor de esta tecnología.
Una
puesta en valor que abarcaría ámbitos concretos como la educación,
preparando a los futuros usuarios y expertos en Fabricación Aditiva
(Industria 4.0), financieras como líneas de ayuda destinadas a la
incorporación de los equipos materiales (máquinas) , a las líneas
de producción industrial y de la mano de estas adquisiciones, la
creación de puestos de trabajo de alta cualificación, tanto a la
hora del manejo de los equipos como de los diseños de piezas,
adaptadas a los nuevos procesos de fabricación, con unos
requerimientos y necesidades distintas a los actuales.
En
otro ámbito concreto, la salud, promover la creación de grupos de
trabajo multidisciplinar en los grandes centros de salud,
configurando una red de expertos en la Fabricación Aditiva para la
salud y dentro de este sector, impulsar y dar relevancia a todos
aquellos proyectos presentados a líneas de financiación estatal o
local que tengan como fin el desarrollo de equipos para la ingeniería
de tejidos, impresión de órganos y/o otros tejidos humanos que
revierta en una clara mejora de la calidad de vida de los pacientes
al aportar soluciones de alto impacto social.
Otra
campo de actuación que ha de enfocarse de una manera más
pragmática, es la incorporación de los FabLabs y centros Maker o
Makerspace a una red nacional de conocimiento, no solo de Fabricación
Aditiva, de la que son grandes expertos y difusores de este
conocimiento que atesoran, sino también poniendo en valor todo el
conocimiento del resto de tecnologías habilitadoras de la Industria
4.0, que manejan con soltura, en definitiva de la Cuarta Revolución
Industrial. Estos centros en la actualidad carecen de líneas
específicas de ayuda financiera para la incorporación de más
equipos, desarrollo de proyectos y mucho menos la capacidad de atraer
o más concretamente expatriar talento que impulse una apuesta clara
por la era digital y la nueva revolución. Líneas colaborativas para
el desarrollo de proyectos Empresa-FabLab, Universidad-FabLab,
Hospital-FabLab, Colegios-FabLab e incluso FabLab-FabLab con la
suficiente garantía financiera de que los proyectos con solvencia e
impacto real en empresa/hospital/universidad tiene una clara puesta
en mercado con el consecuente retorno.
Todos
estos campos de actuación se han de poder desarrollar dentro de una
normativa coherente, en aras de consolidar los procesos de
construcción por Fabricación Aditiva, que en algunos casos, impide
el normal desarrollo de las técnicas y tecnologías de este proceso
de fabricación. Casos palpables son, el de la construcción, con un
CTE (Código Técnico de Edificación) que por novedoso, la
tecnología no el CTE, ni siquiera contempla la existencia de, la
Fabricación Aditiva en la construcción, como alternativa al modelo
tradicional, o la medicina, en la que los procesos de Fabricación
Aditiva en la mayoría de los casos no cumplen las restricciones
sanitarias, ni existe un protocolo de actuación para la generación,
uso y manejo de las piezas desarrolladas por esta tecnología.
No
se pretende regular de forma restrictiva el uso de Fabricación
Aditiva, se espera que la administración, contemple en las normas
existentes, la incorporación de la Fabricación Aditiva, como una
solución real y de aplicación a los entornos en los que se aplica
y/o se puede aplicar. Una alternativa más en un entorno digital,
ágil y cambiante a demanda del usuario final.
Al
final, la idea es muy simple, nos encontramos en un momento histórico
en el que la digitalización va ha promover y proveer un nivel de
cambios en nuestro entorno cercano, no solo técnico/tecnológico,
tan extremo para unos y tan sorprendente y apasionante para otros,
que el mero hecho de poder compartir ese conocimiento, antes de que
el cambio llegue a extremos poco manejables, se hace del todo
imprescindible y empezar esta asimilación por medio de la
Fabricación Aditiva, parece la forma natural de hacerlo.
Esto
tiene una sencilla explicación.
Como
se comenta al principio de este documento, las máquinas de impresión
en su mayoría son de tipo Open Source, código/hardware abierto,
sobre todo en lo referente a tecnologías FDM, SLA, DLP y SLS, por lo
que todos los subsistemas que las componen se basan a su vez en
sistemas igualmente de código abierto. Esto nos lleva a un
conocimiento compartido de hardware y software que se gestionan o
pueden gestionarse desde la nube. El propio “firmware” de las
máquinas es igualmente compartido, y a modo de gran IA (Inteligencia
Artificial), el aprendizaje compartido hará las máquinas más
precisas y resolutivas, y por último, los repositorios de piezas ya
diseñadas, que se encuentran en la red a disposición de cualquier
usuario, pone en común desarrollos e ideas de makers a lo largo de
todo el globo que comparten su trabajo y sus proyectos.
Por
lo que si en un primer lugar, se podría considerar la Fabricación
Aditiva como una más de las tecnologías habilitadoras dentro de la
4a Revolución Industrial, queda demostrado que estamos accediendo
por lo menos a la mitad, del resto de tecnologías habilitadoras de
la I4.0. Ni que decir tiene, que los proyectos a desarrollar en este
ecosistema, comparten igualmente el uso de estas tecnologías,
llegando incluso a poder producir biosensórica IOT que monitorice y
controle algunas de las funciones de nuestro propio cuerpo,
fabricados y construidos con Fabricación Aditiva.
Lamentablemente,
lo que sorprende sin duda en todo este escenario, es un escaso
interés por la mayoría, tanto de empresas como de particulares por
conocer el momento histórico que nos rodea, que presenta la dualidad
de democratizar el conocimiento a través de un conocimiento global,
facilitando el acceso al tablero de juego a las economías emergentes
y en vías de desarrollo y por otro lado, en los países más
desarrollados, aumentar la brecha entre las personas “digitales”
y las “analógicas” que muestran poco o ningún interés por
evolucionar con la época, bien por apatía tecnológica o por miedo
al cambio.
Esta
situación ha de ser minorada en la medida de lo posible por la
administración, en primer lugar actuando de ejemplo y en segundo
lugar “reeducando” para limitar el número de “analfabetos
digitales” de aquí a los próximos 5 a 10 años.
Alcanzado
este periodo de tiempo, ya no habrá margen para la adaptación, ni
de las empresas ni de las personas y en el caso de las empresas
desapareciendo al igual que desapareció el walkman o el fax y en el
caso de las personas, necesitando una ayuda extra para por lo menos
reducir la gap/brecha social entre los digitales 4.0 y los
analógicos.
Mientras
ese momento llega, veremos como se implantan y consolidan todas y
cada una de las tecnologías habilitantes y en concreto, con la
Fabricación Aditiva, veremos como se nos imprimirán/fabricarán
nuestros órganos para reponerlos, o bien corneas para mejorar
nuestra vista, veremos como en vez de reparar un zapato en nuestro
zapatero de la esquina, ahora el zapatero posiblemente imprimirá la
suela o la pieza del zapato a reparar y los sustituirá ….
podremos pedir pizza/tartas y comida con formas extrañas impresas y
horneadas por robots, fabricarnos nuestros propios cobots (robot
colaborativos) para que jueguen con nuestros hijos o porque no, para
un trabajo concreto en el que necesitamos un tercer brazo que
facilite nuestra tarea diaria, controlado con sensores neuronales que
también serán impresos conforme a nuestra fisionomía craneal.
Los
pequeños utilitarios que nos desplacen por las ciudades serán en su
mayor parte fabricados por tecnologías tanto FDM como DMLS,
reimprimiendo las piezas que por la razón que sea se deterioren o se
rediseñen para mejorar la usabilidad del vehículo. Son
innumerables las posibles aplicaciones que veremos y que sin saberlo,
la Fabricación Aditiva estará envuelta.
La
aplicación de la nanotecnología alcanzará hitos y aplicaciones que
no podremos ni imaginar y todo ello gracias al desarrollo de
aplicaciones de Fabricación Aditiva con nanopartículas. Medicina,
industria, purificación de agua y/o aire, nanorobótica y un sinfín
de aplicaciones que desarrollaremos conjuntamente aportando un nuevo
valor a la Fabricación Aditiva y a la nanotecnología.
El
momento es, aunque sea un tópico, ilusionante lleno de retos y con
un futuro tan amplio, prometedor y desconocido que es el momento de
actuar, difundiendo, promoviendo, educando y sobre todo apostando por
la Cuarta Revolución Industrial y para eso y por eso la Fabricación
Aditiva ha de formar parte de un todo, que nos impulse al futuro.
Fernando Rivas Navazo
IPMA(D) Project Manager