El papel de la fabricación aditiva en la cuarta revolución industrial" (Parte III)

.../... (Parte III)

Afortunadamente la Fabricación Aditiva no se circunscribe únicamente al sector industrial, irrumpiendo con fuerza en un sector que por su relevancia y por que nos afecta a todos de forma personal, hemos de tenerlo presente; nuestra salud.
Pero; ¿Que tiene que ver la Fabricación Aditiva con la salud? Mucho más de lo que nos podemos imaginar.

Sin entrar a comparar un entorno industrial con un entrono hospitalario, todos hemos visto como cada día los profesionales médicos, cuentan con más y mejores herramientas para realizar eficientemente su trabajo, que es mantenernos sanos y mejorar nuestra calidad de vida y aquí es donde entra la Fabricación Aditiva, como una herramienta más, incorporada al servicio de nuestra salud y con ello a alcanzar una eficiente Cuarta Revolución Industrial.

En la actualidad las resonancias magnéticas, TAC’s (Tomografía Axial Computerizada) y ecografías, a todos nos parecen una herramienta más del proceso de diagnóstico de nuestras patologías, pero hemos de recordar que son tecnologías relativamente nuevas y que hasta hace unos años la única forma de “vernos por dentro” eran los Rayos X. Poco a poco estas técnicas se han incorporado al día a día sanitario, mejorando sustancialmente los procesos de planificación, detección y diagnóstico y es aquí donde aporta su potencia la Fabricación Aditiva.

Podemos decir que en este entorno, la disrupción provocada por la Fabricación Aditiva tiene dos puntos fuertes, que son la planificación quirúrgica y la ingeniería de tejidos.

El primer caso es al más palpable y de más fácil retorno e identificación, ofreciendo a los profesionales médicos, replicar en base a los datos aportados por los TAC’s, resonancias, etc, todas y cada una de las partes de nuestro cuerpo afectadas por alguna patología. Una rotura de un hueso, facilitando como y donde colocar los anclajes para la correcta soldadura del hueso, o una intervención para extirpar una tumoración, controlando por donde y como hacerlo y sobre todo teniendo claro que se van a encontrar antes de llegar a la mesa de operaciones o una reconstrucción del tipo que sea, permitiendo replicar el modelo único que se adapta a nuestro cuerpo, o una intervención cardíaca para saber donde y de que manera se puede colocar una nueva válvula.
Los ejemplos y casos reales ya aplicados han demostrado la potencia de esta herramienta y como poco a poco ya no solo los profesionales del sector, sino los propios pacientes reclaman el uso de la Fabricación Aditiva en sus casos concretos.

Casos de éxito en los que después de 10 años de implantar la primer cadera de titanio, la prótesis sigue operativa y el paciente con una mejora sustancial en su calidad de vida, han demostrado la viabilidad de la tecnología, acercando aún más a un uso cotidiano la Fabricación Aditiva, tanto FDM para la planificación quirúrgica como el DMLS para los implantes y prótesis.

Pero la segunda fortaleza que hemos comentado anteriormente, la ingeniería de tejidos o ingeniería tisular, realmente va ha marcar un antes y un después en el sector sanitario. La Fabricación Aditiva va ha permitir replicar casi cualquier parte de nuestro cuerpo y lo mejor de todo, que lo hará con nuestras propias células, anulando por un lado los problemas de rechazo y por otro, el tiempo de espera para que aparezca algún donante “compatible” con nosotros, que permita usar sus órganos en nuestro cuerpo.

Poder replicar formas irregulares, no geométricas, con intrincadas formas, solo es posible gracias a una fabricación capa a capa, que también nos permite modificar “materiales” celulares, para fabricarnos el repuesto de nuestra parte del cuerpo, aquella que necesitemos en ese momento preciso.

Cierto es que en este punto se plantean temas morales que si bien no compete afrontarlos en este documento, si se puede afirmar que existe una limitación en la fabricación de tejido y por ende de órganos, que limitan el uso inapropiado de esta tecnología.

Por último, y no menos importante, dentro del sector “salud” , lo que podríamos denominar “Responsabilidad Social”; es decir la capacidad de ofrecer de forma gratuita y desinteresada, ortesis y prótesis impresas para amputaciones.


Prótesis, que en la actualidad, de forma completamente altruista y desinteresada se están repartiendo a lo largo y ancho del planeta, sobre todo a niños/as con escasos recursos, a través del proyecto mundial “Enable”. Un proyecto en el que cualquier persona que tenga una impresora FDM puede realizar las prótesis que considere y/o se demanden para casos concretos, donándolas tras su fabricación.




Además proyectos como las cajas Chemobox, destinadas a los departamentos de oncología pediátrica, han conseguido que el proceso de suministro de las bolsas de quimioterapia a los niños sea mucho menos traumática, ya que lo que hay en la bolsa son los superpoderes de sus superheroes favoritos.....


Esto demuestra que la Fabricación Aditiva no solo aporta soluciones a las empresas en la Cuarta Revolución Industrial, además aporta algo de mayor calado, que son soluciones “personalizadas” a personas sin recursos, de una forma altruista. Ninguna otra tecnología a lo largo de la historia ha propiciado este hecho.
Esta puede que sea la única tecnología habilitadora de la Industria 4.0 y de la Cuarta Revolución Industrial que tiene una implicación y una materialización a pie de calle para “todos los públicos” y escenarios.

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